sábado, 22 de marzo de 2025

El viacrucis de los consumidores para reclamar derechos

 Consumo

Carlos Arturo García M. Redacción Economía y Negocios 

Miguel Moreno, sicólogo; Luis Jarol Fonseca, actor, y Juan Hernando Bravo, profesor universitario, no se conocen. Sin embargo, guardan algo en común: los tres han recorrido el tortuoso camino de tener que presentar una demanda ante la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) cuando han visto vulnerados sus derechos como consumidores. Los tres creyeron que, por ser esta entidad la encargada de proteger a los consumidores colombianos, iban a conseguir la debida asesoría y acompañamiento para el trámite de sus reclamaciones y así lograr que los procesos se resolvieran, por la mejor vía, en el tiempo que estipula la ley para estos casos, ocho meses. Ninguno lo consiguió. Moreno tardó dos años largos para alcanzar una conciliación, “medio forzada”, como él mismo lo dice, con una importante firma constructora del país, por un apartamento que, de acuerdo con el alegato, le fue vendido con desperfectos. 

El caso de Fonseca tiene que ver con un vehículo nuevo de una marca china que le vendieron, según él, en pésimas condiciones y por el que nunca le han respondido. Radicó su demanda ante la SIC, por primera vez, el 2 de septiembre del 2012, y luego de varios tropiezos, por lo que considera una indebida orientación de la entidad estatal, sigue esperando que le resuelvan algo. 

La situación del profesor no es muy diferente. Se relaciona con una camioneta que le compró al concesionario en el 2011, la cual desde el comienzo presentó desperfectos que, en su opinión, han puesto en riesgo su vida y la de su familia. Su lucha empezó desde ese mismo año y tras varios intentos por conseguir que le solucionaran su problema, con la mediación de la SIC, no ha sido posible. “Un año después de haber admitido mi demanda en contra del concesionario, la SIC decide revocar el auto con el cual la había admitido, argumentando que debía haberme hecho representar por un abogado. Ahora debo empezar de cero y esperar mínimo otros dos años... no es justo”, expresó el catedrático. 

Los casos son distintos, pero en los tres el denominador común es la falta de orientación de los funcionarios de la Superindustria, quienes debieron advertirles, desde un comienzo, acerca de la importancia de conseguir un abogado que los representara, por la cuantía de sus demandas, y no esperar a que pasara tanto tiempo para hacérselo saber. “Hay una total falta de orientación al ciudadano por parte de la SIC, que debería entender que la inmensa mayoría desconoce esos procedimientos; no somos abogados, por eso acudimos a la entidad, pero, por desgracia, nadie da razón”, dice Fonseca, el actor. Fonseca y Moreno encontraron respaldo en la Liga de Consumidores de Bogotá (defendemos.com.co), que los comenzó a representar ante la SIC, luego de haber enfrentado los tropiezos de una mala orientación de sus funcionarios. Ahora, la SIC está haciendo alianzas con centros de conciliación, para evitar más congestión (ver recuadro). Quizás si esta hubiese sido la situación antes, los protagonistas de esas tres historias no estarían hoy viviendo el calvario en el que están. “Yo tuve que llegar a un arreglo forzado con la constructora porque en el momento de la conciliación el representante de la SIC me dijo que si no aceptaba la propuesta, seguía con el proceso y lo perdía, tendría que asumir el costo del mismo, que era como de 20 millones de pesos. Después de dos años, de pagar cuotas del apartamento, intereses y otros gastos, de dónde iba a sacar dinero para asumir esa suma si perdía, por eso acepté el acuerdo en la conciliación”, dijo Miguel Moreno. Ese argumento no fue suficiente para Luis Jarol Fonseca, quien dijo que va hasta el final en su intento porque la SIC, como juez en su causa, haga valer sus derechos como consumidor, los cuales considera que han sido violados. “Me doy la pela. Alguien tiene que responderme por los daños causados, yo he seguido pagando las cuotas del vehículo, con sus intereses, y he gastado mucho dinero en este proceso tratando de recuperar lo que considero justo... voy hasta el final”, dijo. Juan Hernando Bravo, por su parte, con dolor, dice que no tiene más remedio que volver a empezar de cero su proceso contra el concesionario que le vendió su vehículo porque no se resignará a tirar por la borda una inversión de 70 millones de pesos que no han podido disfrutar ni él ni su familia y para la cual trabajó muchos años.

INTENTOS PARA AGILIZAR CONCILIACIONES

Robledo asegura que están haciendo alianzas con centros de conciliación, consultorios jurídicos de las universidades y ligas de consumidores a nivel nacional, para evitar que se siga congestionando la SIC y se les pueda dar un trámite más rápido a los procesos que llegan. Algunas ya están operando, pero siguen mirando más espacios para que las personas se acerquen allí a presentar sus demandas o buscar solución, a través de una conciliación, y así evitar un proceso jurídico, que es más desgastante para todos, sostiene el funcionario.

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lunes, 17 de febrero de 2025

Emilia Pérez. Lo bueno, lo malo y lo feo.

El día de ayer disfruté de la película Emilia Pérez, y al igual que me ha pasado con otras películas en los últimos años, a pesar de la inmensidad de críticas que ha recibido, no me pareció un mal producto, aunque tampoco me atrevería a decir que debería recibir tantas nominaciones y premios.

Dicho lo anterior, no siento que haya perdido el dinero, y por tanto voy de una vez con lo bueno, lo malo y lo feo.

 

Lo bueno.

1.      Aunque quizá sea porque soy conformista, soy un tipo de persona de las que, con una sola escena que logre tocar lo más profundo de mis fibras, me siento satisfecho. Y esto fue algo que logró Emilia Pérez con la escena de la protagonista con su hija mientras ésta última le canta “hueles como mi papá”.

Me recordó mucho otras películas que recibieron muchas críticas, y que, sin embargo, por escenas puntuales, muy sensibles, les tengo en un lugar privilegiado de mis recuerdos, por ejemplo, la escena de Batman vs Superman en la que el primero le dice la segundo: “Tu no eres valiente, solo los hombres (el género humano) son valientes” o en Rambo: First Blood cuando en medio de la desesperación grita “En Vietnam manejaba equipos de miles de millones de dólares, acá no encuentro empleo ni aparcando autos”.

2.       Las escenas de Zoe Saldaña demostrando, hasta las últimas escenas, el miedo por haber colaborado con un narco. Desde la escena de la cena en la que le dice: “me vas a matar para cortar el último cabo suelto”, o, ya casi al final de la película cuando increpa a una beneficiaria de la fundación y amante de Emilia Pérez preguntándole “¿qué te contó de mí?”, dado el peligro que significa que muchas personas sepan que ella colaboró con un narco.

3.       La ingeniosa propuesta de usar dinero para comprar a condenados por la justicia como intercambio por información de personas desaparecidas.

4.       La brevísima, aunque profunda, escena del pandillero que entra a colaborar con la fundación para la identificación de personas desaparecidas.

 

Lo malo.

1.       La actuación de Selena Gómez, es imposible no reconocerlo.
En un futuro cercano sabremos si el personaje fue ofrecido a otros actores y Gómez fue la última opción.
Nota aparte: Gómez es el ejemplo de como en apenas 3 generaciones se puede perder los vínculos con la cultura de origen.

2.       Con un gran paréntesis: la selección del elenco que no representa a México.
Y el paréntesis se debe a que no sé hasta que punto esto sea un fallo de la película o un sesgo del mismo gremio de artistas mexicano que no quiere verse involucrado en proyectos estadounidense que estén relacionados con el narco o con roles antagónicos.

Se vio desde las películas de El Mariachi de Antonio Banderas, donde los antagonistas, jefes del narco eran: un actor portugués en la primera parte, y un actor Estadounidense en la segunda parte. O hasta en la más reciente Rambo: La Última Misión, donde los traficantes de personas antagonistas fueron protagonizados por dos actores españoles.

La razón para la selección de estos actores, al igual que con la selección de Selena Gómez, solo se sabrá en un futuro cuándo se filtre qué otras opciones hubo en el casting.

3.       Aunque el dilema principal de Pérez es dramático, no lograron expresarlo bien. Pérez tiene derechos por sus hijos, pero no puede reclamarlo abiertamente, pues pondría en peligro a todos. Lamentablemente ese drama no fue bien tratado y se saldó con la escena pelea de jóvenes de “me cortó la lana”.

 

Lo malo.

1.       El poco esfuerzo por incluir un mínimo de humor en el tono de la película, que hiciese sentir empatía con alguno de los protagonistas.

lunes, 3 de febrero de 2025

Síndrome interpretativista V. “Sigamos todos la cuerda”. A propósito de la respuesta del Ministerio de Salud al Auto 007-25 de la Corte Constitucional

Una vez más, el activismo judicial choca con la realidad social en Colombia a causa del exceso de interpretativismo. En esta oportunidad, en el marco de los autos de seguimiento a la crisis de la salud emitida por la Corte Constitucional de Colombia. Sin embargo, a diferencia de oportunidades anteriores, parece que, al menos esta vez, el gobierno y el ministro de salud “no seguirá la cuerda” y hace las preguntas lógicas que cualquier administración pública responsable debería hacerse.

Por ello, en esta quinta entrada al blog para criticar el interpretativismo, procederemos a: 1) Presentar la paradoja del Tribunal Constitucional siendo causante de la crisis financiera del sistema de salud y queriendo ser el “remedio”; 2) Describiendo la estructura fáctica de los Estados de Cosas Inconstitucionales decretadas por el Tribunal Constitucional; 3) Describiendo el auto 007 de 2025 de la Corte Constitucional y la solicitud de aclaración del Ministerio de Salud, y, finalmente, 4) Presentando unas reflexiones finales sobre la importancia del rescate del positivismo, las políticas públicas rígidas y el autocontrol de la rama judicial.

 

“El que peca y reza, empata”.

Una de las primeras paradojas con los últimos hechos en torno al sistema de salud, es que, una de las principales causantes de la crisis financiera del sistema, la rama judicial y la Corte Constitucional de Colombia, a través de su irracional ordenamiento de gasto en el sector, sea ahora quien quiera mostrarse “responsable y salvadora del sistema”. Recordemos que el ordenamiento irracional de gasto en el sector salud era, hasta hace poco, objeto de críticas de expertos en la materia como Alejandro Gaviria en su texto Uribenomics o más recientemente hasta por parte de prestigiosos juristas defensores del activismo judicial como Héctor Riveros (Tanto la reseña del libro como la postura de Riveros puede encontrarla en mi blog: https://rvluis1.blogspot.com/2024/05/sindrome-interpretativista-iv-matan-al.html ).

Ojalá este breve recordatorio sirva para sacar del masoquismo a más de un legislador, político y actor del sector salud en Colombia que sigue buscando una solución al sistema en quién hasta no hace poco fue su principal verdugo, en lugar del espacio propio para hacerlo, el legislativo.

 

“Un Estado de Cosas inconstitucional no se le niega a nadie”.

Como los vasos de agua, la declaración de Estado de Cosas Inconstitucional no se le niega a nadie, así, sin ser yo experto en la materia tengo conocimiento de al menos los siguientes: con relación a los reclusos de centros penitenciarios, con relación a las víctimas del conflicto, con relación a la población indígena Wayu de La Guajira y con relación al sistema de salud.

Esta figura, introducida arbitrariamente por la Corte Constitucional, es utilizada para establecer una especie de Estado de Excepción permanente bajo su control, so pretexto de garantizar derechos fundamentales excepcionales que estarían siendo violados por acción o inacción del Estado.

Estas declaraciones traen consigo la construcción de todo un gigantesco aparato de la burocracia del consuelo de un Estado Parvulario (De Lora 2023), tanto en la Rama Judicial con sus “salas de seguimiento” como en la rama ejecutiva, que se llena de un ejército de funcionarios para “coordinar, observar, hacer seguimiento”, etc. A las órdenes y medidas, la gran mayoría de las veces genéricas, que decida la Corte Constitucional bajo el siempre fiable argumento de: “tomar medidas adecuadas y necesarias para x, y o z”.

Pero ¿Cuáles son esas medidas adecuadas y necesarias? Difícil saberlo, puede ser cualquier cosa, y así, todos los gobiernos y la administración pública han caído en lo mismo, desgastarse en tratar de responder a lo humano y lo divino surgido en estos autos y sentencias, para luego recibir como respuestas por parte de la rama judicial: “la declaración de incumplimientos”, “de inadecuada garantía de derechos” o cualquier galimatías según el autor interpretativista del derecho que esté de moda.

 

El auto 007 de 2025 de la Corte Constitucional en torno al sistema de salud.

El auto emitido por la Corte contiene un total de 12 órdenes, exhortaciones e instancias (cada una con varios subapartados), al Ministerio de Salud, relacionadas la gran mayoría con el recálculo de la Unidad de Pago por Capitación para el año actual (UPC) (valor de recursos públicos que el Estado reconoce a las aseguradoras en salud EPS por afiliado), años previos y años venideros, a través de un mecanismo corporativista de mesas de decisión con los diversos actores del sector. El nuevo cálculo tendría que integrar una serie de nuevas variables que no se han tenido en cuenta hasta ahora.

Por su parte, la respuesta de Ministerio de Salud, de 51 páginas, solicitó la aclaración de varias de estas órdenes. Argumenta, describe y explica 14 dudas, cuestionando, no sin razón, como las órdenes de tribunal constitucional implican la violación de la ley y los actos normativos que regulan el funcionamiento del sistema, además de exigir al Tribunal sea explícito en los % de aumentos de la UPC que “considera correcto” para ciertos años, y finalmente se formulan preguntas lógicas como: la composición, organización y procedimientos bajo los que funcionaran la “mesas de trabajo” con los actores del sector que decidirán los nuevos montos de la UPC.

 

Reflexión final, es mejor buscar la solución en el siempre confiable positivismo.

A diferencia de otros gobiernos y administraciones, el actual parece que “no le seguirá la cuerda” al tribunal constitucional y por tanto no comenzará a ejecutar acciones en el marco de órdenes genéricas, y cercanamente a la temeridad, para satisfacer una mera eficacia simbólica del derecho, que luego serán declaradas como incumplimiento por parte de la Corte.

Paradójicamente el actual gobierno y la administración actúan con la “responsabilidad” de defender la legalidad (dentro de lo que cabe) al preguntarse si la ley y los actos administrativos que regulan el tema han sido derogados por las órdenes emitidas en esos autos. Y esto último debería ser un llamado a todos los sectores políticos para que sea una lección en torno a la relación de la ley con las políticas públicas.

Y es que el actual sistema legal de la salud, con una estructura de políticas pública flexible delegó en el gobierno y la administración un alto grado de discrecionalidad para realizar ajustes rápidos, pero también abrió la puerta para la inacción como es el actual caso. Quizá sea le momento de hacer algo más claro y rígido, en el que el grado de discrecionalidad en ninguna de las ramas del poder público permita abusos, ni en el ejecutivo para que desconozca elementos fácticos que deben introducirse en el cálculo de la UPC, pero sobre todo en la rama judicial como ordenador de gasto irracional en el sistema de salud. Este último es un llamado en especial a todos aquellos legisladores que han olvidado su función pública de buscar soluciones desde el legislativo para dedicarse al litigio estratégico buscando conseguir a través de un tribunal político lo que no pueden conseguir a través de la democracia y los votos.

martes, 31 de diciembre de 2024

Personajes, grupos y eventos del año 2024.

Mi última entrada del año es un pequeño reconocimiento a personas, grupos y eventos que se han destacado positiva y negativamente en 2024. Aunque siempre es un ejercicio subjetivo, les transmito mis razones para la selección de los mismos.

 

Persona del año destacado positivamente.

Considero que el tecnócrata Andrés Vecino, por su ardua e incansable lucha por la defensa del sistema de salud merece el reconocimiento. Lleva varios años realizando esta labor, predicaba solo mientras el resto de académicos y tecnócratas vivían una “luna de miel con el gobierno”. Ha participado en diversos espacios, presenciales, virtuales, académicos, políticos, entre asociaciones de enfermos, asociaciones de hospitales, gremio de EPS, etc.

Aunque este reconocimiento es algo pequeño, espero que reciba algo de mayor valor en un futuro cercano, independientemente de los resultados de la reforma del sistema de salud.

 

Personajes del año destacadas negativamente.

En este caso selecciono a dos personas.

1. Álvaro Uribe Vélez. Lamentablemente el expresidente parece priorizar, quizá en demasía, su proceso penal, y puede que esté afectando su acompañamiento y dirigencia en el partido Centro Democrático. Es el ejemplo totalmente contrario a lo que hizo el Presidente Donald Trump en Estados Unidos, quien sabiamente supo ponderar el peso de los procesos judiciales en su contra con su labor política.

2. Alejandro Gaviria. El tecnócrata y político sigue sin demostrar la humildad de reconocer sus errores, y en su lugar sigue posicionándose en un podio de superioridad, ganado en otras esferas diferente a la política, para torpedear la imagen y precandidaturas de otras personas.

 

Grupo del año.

Nuevamente un reconocimiento compartido.

1. El grupo de “Nación Sabrosa”: un trío de jóvenes influenciadores liberales colombianos, quienes desde diversos espacios han presentado críticas en contra de las reformas sociales del gobierno.

Hacen un trabajo inmenso para explicar de forma simple las complejas consecuencias económicas de las decisiones del gobierno.

Ojalá se abran a un diálogo con otras concepciones de libertad, como la libertad como no dominación y el republicanismo en general, para potencializar su mensaje, que, si solo se queda en lo económico, lamento que no tendrá mayor impacto del que ya tienen.

2. La selección Colombia de Baloncesto: luego del cambio del técnico y la convocatoria de algunos nuevos jugadores se ha observando un cambio significativo y se ha logrado los más grandes triunfos del baloncesto local en las clasificatorias para la Ameri Cup. Se le ganó a Chile de visitante y a Venezuela de Local, lo que a mi parecer ha sido la victoria más grande en la historia del baloncesto masculino del país, pues si bien anteriormente se le había ganado a Argentina “B-C” y a Brasil “ya con todo definido en la clasificatoria a las olimpiadas”, estas victorias son mucho más significativas que las obtenidas en el pasado.

 

Eventos del año:

Dos acontecimientos merecen el premio:

1. La reforma judicial en México: evento que finalizó un proceso de transformación en la forma de concebir la función jurisdiccional. Luego de años de hegemonía del interpretativismo en el derecho latinoamericano la reforma fue la consecuencia lógica de esas ideas. Paradójicamente los interpretativistas latinoamericanos se han manifestado en contra de la reforma, olvidando sus llamados al “derecho dialógico”, al “activismo judicial”, y otras consignas con las que habían querido transformar el derecho.  

Aunque reconozco el peligro de la medida, no puedo más que decir “para estar colgando, es mejor terminarse caer”, si los interpretativista querían esto, bueno, llegó la hora del sueño interpretativista en el derecho, y: “que dios nos agarre confesados”.

2. El golpe judicial a la democracia en Rumanía: luego de la victoria electoral de un candidato de la “extrema derecha”, el tribunal constitucional de ese país invalidó las elecciones amparándose en “irregularidades” en campañas comunicativas en redes sociales.

El mensaje enviado a la democracia es muy grave, ya no es que solo la estrategia de “cordones sanitarios contra la extrema derecha”, con la cual grandes poderes se unen para evitar las victorias democráticas de ciertas posturas políticas, ya es que directamente demuestran que, aun superando el “cordón sanitario” y ganando las elecciones no van a poder gobernar y cumplir el mandato popular.

 

Feliz 2025, mis mejores deseos, aún en contextos adversos.

lunes, 28 de octubre de 2024

La lucha libre como símbolo de unidad y república. ¿Una alternativa para la batalla cultura?

En la campaña Presidencial de los Estados Unidos de 2024 hemos visto como varios famosos ex luchadores estadounidense se adhieren a las campañas de su preferencia, Batista con la candidata Harris y otros, la mayoría, como “Kane”, “El Enterrador”, “Hulk Hogan” etc., adhiriéndose al candidato Trump.

https://www.bbc.com/news/articles/c62g26ln11no

Detrás de este mundo del entretenimiento, me parece que hay toda una simbología sobre valores y sobre la idea de unidad, nación y república, y paso a explicarlo, al menos con la lucha de los años 90 que pude ver durante mi infancia (reconociendo que en la actualidad soy más bien consumidor esporádico de este contenido, a pesar que hoy día tiene más difusión que antes). 

Considero que fijarse en este tipo de símbolos es una buena oportunidad para la construcción de la lucha cultural que el republicanismo debe dar al discurso WOKE y al pluralismo liberal en general, y es uno de los elementos que hacen que, como dirían Mickelethwait y Wooldridge (2006) Estados Unidos sea una “nación conservadora”. 




Tomado de: https://www.amazon.com/Right-Nation-Why-America-Different/dp/0713997389 / https://www.buscalibre.com/int-es/libro-una-nacion-conservadora-el-poder-de-la-derecha-en-estados-unidos-arena-abierta/9788483066829/p/2417937

 

La simbología de la lucha libre de los 90.

Antes de contar con televisión por cable, la transmisión de la lucha libre en Venezuela se daba a través de la sección de “La parabólica de Sábado Mundial” de Radio Caracas Televisión los días sábados. La transmisión no era muy buena, pues a los locutores del canal, Robert Rodríguez y Rafael Vidal (dios lo tenga en su gloria) debían no solo explicar los movimientos de los combates sino hacer de traductores a alguno de los diálogos entre los luchadores. En otras ocasiones usaban la traducción latina del programa, pero nuevamente, no era de muy buena calidad.


https://ve.radiocut.fm/audiocut/en-la-cueva-del-indio-david-nilo-conversa-con-el-profesor-robert-rodriguez-sobre-juegos-olimpicos/

 

En todo caso, a pesar del problema del idioma, el mensaje y los símbolos podían ser captados fácilmente. Creo que fueron parte de los símbolos que han marcado mi forma de ver la vida. Entre estos elementos podemos destacar:

1. Todos son iguales, todos tienen la oportunidad de ganar, por más pequeño y delgado que sea alguno de los luchadores.
Era genial esperar las peleas de “1, 2, 3 Kid”, un luchador con mucho menos peso y estatura que sus rivales. O, aunque no me gustaba mucho el personaje, Shaw Michael también hacía cosas increíbles.


https://www.pristineauction.com/a5141760-Sean-1-2-3-Kid-Waltman-Signed-WWE-8x10-Photo-PSA-COA

2. La técnica importa más que la fuerza.
Como lo demostraba Ricky “Dragón” Steamboat (una especie de Bruce Lee con esteroides) o Brett Hart. 

3. No importaban las diferencias culturales o fenotípicas, solo había “buenos y malos”, los buenos siendo luchadores que defendían valores como la justicia, defendían la nación y no hacían trampa en las luchas.
De hecho, mi luchador favorito luego de la salida de Hulk Hogan y Macho Man de la WWF, era el personaje indígena de “Tatanka”. Había algo muy atractivo en los luchadores que entraban en una especie de "trance" para remontar peleas que tenían perdidas, algo que Tatanka compartía con Hogan.


https://www.wwe.com/superstars/tatanka

La puesta visual, también transmitía muchos mensajes y valores. Varios de los luchadores estaban acompañados permanentemente por la Bandera de los Estados Unidos: Hogan, Lex Lugar, Jim Duggan, etc. Y aún aquellos que “representaban” minorías étnicas, guardaban una reverencia hacia la bandera y los símbolos patrios haciendo equipo con este grupo de buenos contra el grupo de los “malos”, usualmente personajes que estereotipaban a los personajes árabes, asiáticos, bárbaros o místicos. 


https://www.facebook.com/NativeTatanka/posts/some-fans-were-not-happy-with-the-ending-on-summerslam-1993-but-we-brought-the-h/956608735828612/

 

Aunque muchos puedan ver este producto de entretenimiento como de baja calidad y “patrioterismo barato”, detrás de él hay algo muy telúrico y quizá propio del teatro clásico, algo que permite drenar la necesidad de violencia y justicia que todos los seres humanos tenemos en mayor o menor medida.

De hecho, en el documental reciente de Netflix sobre el principal accionista de la WWE Vince McMahon: El titán de la WWE, expertos en psicología y sociología, al analizar los cambios históricos de la compañía señalan, que en el paso de la Era Dorada (1985-1997) a la Era de la Actitud (1997-2002), si bien hubo cambios para ajustarse mejor al nuevo contexto social, más irreverencia, más sexualización de la mujer y más violencia, la simbología de la justicia y los valores se mantenía, en especial con el papel del mismo Mr. McMahon quien además de ser el accionista mayoritario asumió un papel dentro de la producción, haciéndose pasar por si mismo, y poniéndose a disposición de sus empleados en la historia para recibir castigos por su diversas malas acciones como: ser lujurioso, tramposo, egoísta, engreído, manipulador, etc.

https://www.infobae.com/entretenimiento/2024/08/30/netflix-prepara-un-documental-sobre-vince-mcmahon-la-controversial-mente-maestra-detras-de-wwe/

De hecho, cuando le preguntan a “Stone Cold” Steve Austin sobre ¿Por qué su personaje fue tan popular y se hizo imagen de la empresa? Responde: “porque mi personaje podía hacer lo que todos queremos hacer y no podemos en la vida real, darle su merecido a nuestros jefes injustos”.


https://www.thesportster.com/wrestling/wwe-wwf-stone-cold-vince-mcmahon-matches-bets-worst/

 

Una herramienta para la lucha cultural republicana más allá de los Estados Unidos.

Aunque el libro de Mickelethwait y Wooldridge (2006) Una Nación de Conservadora. El poder de derecha en Estados Unidos señala un excepcionalismo, por la estructura social y el desarrollo histórico, que haría que solo en Estados Unidos fuese posible que mensajes y simbología como la de la WWE diese impulso al movimiento conservador y republicano, vale la pena pensar en la posibilidad de integrar algo semejante en el mundo hispanoamericano, más aún cuándo muchas figuras del mundo del deporte y actores de acción podrían responder como figuras en un movimiento con estas características.

Y es que, si bien el movimiento woke y el pluralismo liberal tiene una fuerte influencias en Estados Unidos, este se ha encontrado con la barrera del pensamiento republicano, mientras que, en Hispanoamérica, y en Colombia y España en particular, cada vez aumenta más el reconocimiento de discursos identitarios que destruyen cualquier idea de nación, de unidad e igualdad.

Así entonces, no se puede repetir el desaprovechar la energía y voluntad de personas como Rodrigo Obregón en Colombia, actor de acción que fracasó en lograr apoyo para realizar producciones con un mensaje de nación y república.

https://primeralinea.com.co/legado-de-rodrigo-obregon-osorio-primer-actor-colombiano-que-trabajo-con-arnold-schwarzenegger-en-hollywood/

Ojalá los líderes del movimiento republicanista en Colombia tengan en cuenta esto, sin pensar tanto en las posibles consecuencias en el corto plazo. De hecho, el texto de Mickelethwait y Wooldridge (2006) señala que el movimiento conservador en los Estados Unidos fue catalizado y se consolidó luego de la estruendosa derrota electoral de Barry Goldwater (republicano) en 1964, quien, a pesar de perder, dejó sentadas las bases de una forma de pensar diferente, y de una representación de la idea de nación y unidad.

https://www.britannica.com/biography/Lyndon-B-Johnson

Y a escasos días de la elección presidencial en Estados Unidos, parece que Trump logrará nuevamente consolidar este movimiento conservador y republicano para traer nuevamente la idea de unidad e igualdad ante la ley que tanto desprecia los pluralistas liberales y el movimiento woke.

https://slate.com/culture/2016/12/donald-trump-learned-his-political-moves-from-wwe.html

 

 






jueves, 30 de mayo de 2024

Síndrome interpretativista IV. Matan al tigre y se asustan con el cuero.

Actualmente Colombia sufre de crisis financieras en varios de los sistemas que regulan algunos servicios públicos, como el servicio eléctrico, la salud pública, las pensiones, etc.

Sin negar que el actual gobierno parece no tener la intensión de solventar o solucionar las crisis, sino de agravarlas, algo que al parecer comienza a tener mayor aceptación, y en especial entre el gremio de los abogados activistas judiciales e interpretativistas es, al menos plantearse la posibilidad que el activismo judicial y el interpretativismo tenga parte de la responsabilidad en el actual caos.

Y es que la crisis financiera parece tener un punto en común: la prodigalidad en las decisiones de los jueces (en especial a través de las tutelas) que chocan y hace inviable las lógicas de los sistemas administrativos. Por ejemplo: 

1. En el servicio eléctrico: uno de los factores que ha generado los aumentos en las tarifas es la normatividad que permite a las empresas prestadoras recuperar pérdidas de facturas no cobradas por diversos motivos, entre esos, obviamente están las facturas no pagadas por el activismo de jueces que a través de tutelas han garantizado el “derecho al servicio eléctrico” sin pago.

2. En el servicio de pensiones: a través del activismo judicial se ha permitido a los usuarios cambios entre regímenes por fuera de los límites establecidos, o también, con decisiones recientes, en los que se disminuye el número de semanas necesarias de cotización a las mujeres. Solo por nombrar dos de muchas decisiones tomadas por la rama judicial que han terminado afectando las finanzas de este sistema.

3.  
En el servicio de salud: antes que el derecho a la salud se hiciese “fundamental” con la ley estatutaria del año 2015, existían actos administrativos que regulaban un listado de tratamientos que podían se prestados con los recursos públicos del sistema de salud. No obstante, ese listado era agujerado permanentemente por decisiones judiciales que, protegiendo “derechos” obligaban al sistema asumir tratamientos de altos costo.  
Les recomiendo revisar el texto de Alejandro Gaviria Uribenomics en donde comenta “El caso de Juan”, un hombre de 70 años al que un juez activista le protegió el derecho al “libre desarrollo de la personalidad” ordenando que le fuese instalado una bomba para poder tener erecciones. En la actualidad dicho tratamiento cuesta alrededor de 20 millones de pesos, supongo que en los años del caso habría sido mucho más costosa.

También tenemos el famoso caso de las muñecas sexuales inflables, que dependiendo de la calidad varían de entre 5 millones a 30 millones de pesos y que en un caso registrado un juez activista ordenó, no una, sino dos muñecas con sus respectivos repuestos, para un paciente que vio vulnerado su “derecho a la salud” dado que su EPS se negó a cubrir dicho tratamiento por estar fuera del listado del plan básico (
https://twitter.com/OutOfContextCol/status/1537131036269756417?t=6q6qmo_1E1O6Ee3DGXQjaQ&s=19 )

De igual forma, se podría citar el famoso caso de Clifford, el perro al que, si bien el juez no ordenó la entrega gratuita del medicamento, ordenó al dispensario único de un medicamento escaso vendérselo a la “familia” de Clifford para defender el "derecho a la familia".


Y así podríamos citar miles de casos más como estos en los que jueces "hércules" hacen realidad el “derecho” (o ¿deseos?) de algunos pocos sin tener en cuenta los efectos sobre la sostenibilidad del sistema que afecta a todos.

 

¡Así es Imposible!

Como señalé, parece que los abogados activistas comienzan a plantearse la posibilidad (solo eso es un avance cuántico) que el activismo y el interpretativismo tenga parte de responsabilidad en este problema. Así, el prestigioso abogado Héctor Riveros (siempre “sonado” como candidato a la Corte Constitucional), en el marco de la solicitud de SURA de dejar de prestar servicios como EPS, el día miércoles 29 de mayo de 2024, tomó la palabra en el programa de radio mañanas BLU señalando una reciente sentencia de la Corte Constitucional en la que les reiteraba a las EPS la obligación de sumir la totalidad de costos de transporte, alojamiento, alimentación, entre otros, de los acompañantes de los pacientes que fuesen trasladados para recibir tratamientos.

Extrañamente, en lugar de celebrar, como hace comúnmente, este tipo de decisiones como la “materialización del Estado Social de Derecho establecido por la Constitución de 1991” solo se limitó a decir “Así es imposible”, haciendo referencia a que la financiación del sistema de salud es imposible frente al activismo judicial.


https://youtube.com/shorts/6Iu_cOgorY4?feature=share

 

Mataron al tigre y se asustaron con el cuero.

Aunque en lo personal creo que el cambio de Riveros es para tratar de influenciar en la rama judicial y disminuir el activismo en contra del nuevo sistema de salud que proponga el gobierno, no deja de ser muy significativo su cambio de postura.

Y es que entre el grupo de activistas e interpretativistas, parece que habían acogido como dogma una famosa frase que se le atribuye al exmagistrado Carlos Gaviria: “La economía tiene que someterse al derecho y no a la inversa”. Según Vallejo (2015) esta fase se acuñó ante un argumento de la defensa de una EPS sobre brindar más de 3 diálisis semanales a un paciente que exigía el derecho “fundamental a tener más diálisis por semana”, el representante de la EPS habría argumentado que no habría efecto significativo de mejora en la salud por tener más de 3 diálisis a la semana, pero si un efecto financiero negativo dado el alto costo de las diálisis y el quitarle la posibilidad de acceder al servicios a otros pacientes que requiriesen de este servicio.

Así entonces, parece que estamos en presencia del famoso refrán de “Mataron al tigre y se asustaron con el cuero”. En todo caso, desde este espacio se celebra el que figuras del activismo y del interpretativismo hagan un alto en el camino y contribuyan a la reorganización necesaria del derecho en un primer término, y del resto de sistemas sociales en su conjunto.

 

Bibliografía.

Gaviria, A. (2008) Uribenomics.

Vallejo, J. (2015) Lo que nada nos cuesta volvámoslo fiesta.

miércoles, 3 de abril de 2024

Una lectura a la actual situación política en Colombia desde el texto "Legalidad y legitimidad" de Carl Schmitt (Parte II). Sobre el Estado plebiscitario.

Recientemente el presidente Petro informó sobre su intención de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente para acelerar y destrabar los obstáculos con los que se ha topado para cumplir con sus promesas de gobierno. Con el transcurso de los días el gobierno comenzó a enviar información sobre los nueve puntos que se buscaría reformar a través de ese mecanismo (https://www.larepublica.co/economia/los-nueve-puntos-que-propone-petro-discutir-en-el-proceso-de-una-constituyente-3830656 ) para, finalmente, relacionar la constituyente con procesos de movilización y participación popular.

Los análisis sobre el tema han pasado por los estrictamente legal-jurídicos, centrados en estudiar la legalidad o “conveniencia” de la propuesta (esto último de forma bastante amañada para ser sinceros), y análisis político-electorales, que señalan los posibles efectos electorales de aprobarse la propuesta.

Por nuestra parte, continuaremos haciendo el análisis a la situación de “anormalidad” actual Colombia (al momento de escribir esta columna el gobierno intervino la EPS Sanitas a pesar de mostrar indicadores iguales o mejores a los de otras EPS no intervenidas) desde las categorías de Schmitt.

En una entrada anterior, abordamos el análisis de Schmitt, en el texto “Legalidad y legitimidad”, sobre las debilidades del Estado Parlamentario en la sociedad moderna (https://rvluis1.blogspot.com/2024/01/una-lectura-la-actual-situacion.html ) y como los conceptos como la “fortaleza institucional” o la “capacidad de chance” no son diques u obstáculos suficientes para detener a un gobierno que no sea leal con la idea de democracia de un Estado liberal y parlamentario.

En esa oportunidad, por temas de espacio no se pudo abordar con mucha más profundidad la crítica de Schmitt al Estado Parlamentario en la sociedad moderna, la cual podríamos resumir en:

1.       1. El Estado moderno brinda directamente o regula un número muy superior de acciones a las que atendía al momento de establecerse Estados parlamentarios.

2.    2.   La modernidad, y en especial el liberalismo, acabó con cualquier idea de unidad y el valor que tenían las mayorías simples para la toma de decisiones. En su lugar, existe la idea de pluralidad, la representación, la negociación y los acuerdos de mínimos.

En presencia de esos dos fenómenos, y con Sistemas Políticos altamente cerrados y lentos (pero muy plurales, por cierto), como lo demuestra el propio caso alemán en las que Schmitt escribió su texto, las sociedades reclaman el cumplimiento, efectivo o al menos simbólico del punto 1, evadiendo los "obstáculos" que implica el punto 2, y para esto preferirán el Estado Plebiscitario.

Ahora bien, este Estado plebiscitario no consiste en la convocatoria permanente a la sociedad en su conjunto para tomar decisiones sobre la multitud de funciones que realiza el Estado hoy día, que en sociedades y sistemas complejos como las actuales, es imposible que un solo sujeto pueda conocer a profundidad (algo que ha demostrado el debate al sistema de salud en Colombia en el que, ni los actores directamente involucrados, conocen bien todas las complejidades del sistema). En ese sentido, el Estado plebiscitario consiste en que el líder del mismo tenga la capacidad de saber qué preguntar o someter a la consulta popular, y, sobre todo cuándo hacerlo.

Schmitt identificó esta realidad en los años 30 del siglo XX y alertó a las autoridades alemanas de tomar una decisión en ese sentido antes que el partido nazi, que también había identificado dicha realidad, alcanzara el poder. De más está decir que Schmitt no fue escuchado, prefiriendo dichas autoridades confiar en la “fortaleza institucional” del Estado parlamentario híbrido de la Constitución de Weimar, y el resto de la historia ya la conocemos.

 

¿Quién se atreve primero?

El presidente Petro, parece operar bajo esta realidad identificada por Schmitt y por eso permanentemente hace mención a la posibilidad de convocar al pueblo y las masas para la toma de decisiones ante el cierre del sistema político.

De hecho, muchos opinadores han identificado las similitudes de esa forma de actual con la idea de Estado de Opinión que los asesores del ex Presidente Uribe defendían con frecuencia. Quizá por ello, en la actual coyuntura de anormalidad, y antes del cercano hundimiento del proyecto de reforma a la salud en el Congreso, el propio ex Presidente había señalado la posibilidad de convocar a la ciudadanía a un mecanismo de participación ciudadana para decidir en torno a la continuidad o la reforma del sistema de salud.

Bajo estos condicionamientos, la pregunta actual es: ¿Quién se atreverá primero a liderar el Estado plebiscitario o la oposición plebiscitaria? Como todo, este mecanismo tiene sus fortalezas y debilidades, pero parece más ajustado para actuar en momentos de “anormalidad” como los actuales. La otra opción es seguir confiando en la “fortaleza institucional”. ¿Confía usted en la fortaleza institucional colombiana?

He Man y Los Amos del Universo: Lo bueno y lo menos bueno (sin spoilers).

Gratamente satisfecho por este live action de los héroes ochenteros con los que crecimos muchas personas. Pareciera que la compañía juguet...