Recientemente los partidos y movimientos que recogieron firmas presentaron las listas de candidatos que aspirarán al Congreso de la República, tanto a Senado como Cámara.
Como ya es
costumbre con estos anuncios, diversos sectores, en especial influenciadores de
las redes sociales, se pronunciaron con críticas a dichas conformaciones, con
la paradoja que son personas que no hacen vida en los partidos políticos como
militantes y quieren reclamar como si hiciesen parte de estos y del proceso de
formación de dichas listas.
Ahora bien, en
términos generales, pareciese que la pluralidad social tendría candidatos que
representen sus intereses particulares, no obstante, hay un inmenso grupo social
que sigue sin representación, y con muchos problemas por ser atendidos, es el grupo
de Colombio Venezolanos retornados. Según algunas cifras, de los 2.8 millones
de venezolanos que han ingresado al país en los últimos 10 años, al menos 900 mil
tendrían doble nacional (según la IA).
¿Qué
problemas particulares sufre esta población?
Este grupo
poblacional sufre de los mismos problemas generales del resto de la población,
con el añadido particular de enfrentar barreras administrativas en casi
cualquier interacción con el Estado colombiano.
Por citar algunos
ejemplos:
1. Barreras al
acceso a la oferta de política pública social. La mayoría de las políticas
públicas sociales en Colombia tiene un diseño focalizado y restringido para ciertas
edades, vinculación territorial o étnica. Ninguna de las cuales encaja con la
población de retornados, que en la mayoría de los casos se encuentra en mayores
condiciones de vulnerabilidad que las poblaciones señaladas.
2. los formularios
de las entidades públicas no están parametrizados para poder ingresar la información
de lugares o entidades por fuera de Colombia. Lo cual en no pocos casos termina
convirtiéndose en un viacrucis para poder culminar con éxito el diligenciamiento
de formularios que deberían ser simples.
En no pocos casos
toca directamente mentir en el formulario, con el riesgo que se convierta en
una causal para que la administración niegue la solicitud de información o
derecho exigido por el ciudadano colombo venezolano.
3. El listado de
requisitos para realizar trámites civiles como el matrimonio. El registro civil
de nacimiento con la nota especial para matrimonio solo puede ser solicitado en el consulado en
el que se hizo el registro.
Y aunque en la
actualidad algunos consulados colombianos están operando en Venezuela, durante
muchos años no estuvieron abiertos. Y aún en la actualidad, con los consulados
abiertos, a muchos se les hace imposible o en extremo riesgoso viajar para
realizar estas gestiones en los consulados.
Aunque he escuchado
rumores que en las Registradurías Principales de los Departamentos se puede
expedir el documento, no he tenido la oportunidad de verificarlo, y en todo
caso, la información no la manejan ni siquiera entidades que deberían tenerla clara, como las Notarías, en donde si he tenido la oportunidad de
preguntar y he recibido como respuesta que el trámite debe realizarse en el
Consulado como explicamos previamente.
4. Barreras para
integrarse cultural y socialmente. A pesar de compartir una raíz histórica y
cultural común, no se observan acciones Estatales en ningún nivel, ni
promovidas por la sociedad civil, para intentar lograr estos procesos de
integración, tan necesarios y que se han convertido en uno de los principales
problemas para sociedades receptoras de migrantes en otros contextos de mayor
diferencia cultural.
¿Por qué los
retornados deben ser objeto de ofertas de campaña por parte de los candidatos a
Senado y Cámara?
Como se puede observar
estamos en presencia de un importante grupo de potenciales votantes que llevan,
al menos 10 años, sin recibir ningún tipo de representación por parte de poder
público colombiano alguno.
Sin desconocer
que desde los ejecutivos (en especial el del gobierno Duque) se han hecho
algunos avances de focalización sobre los migrantes venezolanos en condición de
vulnerabilidad, poco o nada se ha hecho por los retornados. De hecho, el
formulario disponible para los retornados, si mal no recuerdo de Migración Colombia,
es de engorroso diligenciamiento y no dirige de forma directa a ninguna
articulación con el Estado para conocer la oferta de servicios.
En este sentido,
aquel candidato, y mejor aún si es retornado, que realice una oferta electoral
focalizada a este sector, logrará capturar un nicho importante de votantes que
posiblemente lo acompañaran a largo plazo. Y es que, a pesar de la captura de
líder de la autocracia Venezolana Nicolás Maduro, lo más probable es que en ese
país se desate una guerra civil entre los bandos chavistas en disputa, lo que
generará otra ola importante de migrantes en la región, o, en todo caso, el
proceso de reconstrucción de dicho país, y por tanto el retorno de los colombos
venezolanos a Venezuela, será lento y entre el mediano-largo plazo.
Otro fenómeno interesante
que se observa en redes sociales es el de venezolanos migrantes en Chile que, a
pesar de retornar a Venezuela por temporadas, no dejan de hacer vida en ambos
países, manteniendo pequeños negocios y entradas de dinero generadas Chile,
mientras viven ciertas épocas o temporadas en Venezuela. Si este tipo de
vínculos se están generando con países en los que no tienen derechos civiles
plenos, los vínculos serían mayores aún con Colombia, dado el contar con
ciudadanía plena (en principio).
Esperando que
algún candidato se anime a hacer esta oferta electoral, se despide, un colombiano
retornado al que todo le ha costado y le sigue costando el doble de esfuerzo y sacrificio.
Nota: un jalón
de orejas a los retornados.
Es inconcebible
que con las cifras señaladas en este blog y las problemáticas que se presentan,
hoy, después de al menos 10 años y 3 elecciones al Congreso, no se haya
presentado como candidato un retornado, o no al menos uno que enarbole sus
banderas y represente a esta población.
Aunque puede
haber muchas causas para no hacerlo, como la esperanza de retornar en el corto
plazo a Venezuela o ver el camino de la política electoral como algo costoso y
riesgoso, se debe entender que es una oportunidad que no debe dejar pasarse, más
aún para aquellos que no se encuentran en las causales de inhabilidades para
ser candidatos.
Entiendan, no
tienen nada que perder y mucho que ganar solo con presentarse como candidatos.